¿Se puede reparar una cirugía mal realizada?

 

La cirugía plástica, como cualquier otra área en la vida, no está exenta de efectos secundarios no deseados, y por lo tanto, posibles malos resultados. Es necesario aclarar de primera instancia que los cirujanos plásticos no son dioses, no son perfectos y la cirugía en sí, no es una ciencia exacta como las matemáticas,  en ocasiones,  1+1 no es igual a 2. En medicina cada paciente responde de diferente manera,  lo que funciona con un paciente puede que no tenga el mismo resultado en otro.  

Actualmente, en la medicina y cirugía, es muy frecuente la siguiente situación: cuando un cirujano general tiene una complicación, que puede costar la vida a alguien, se tiende a pensar “hizo lo posible por el paciente”, pero cuando un cirujano plástico realiza un procedimiento, que no alcanza las expectativas tanto del paciente como del propio médico, se convierte en “un cirujano pésimo o mediocre”, cuando un verdadero cirujano plástico  siempre quiere lo mejor para sus pacientes. No tiene sentido pensar lo contrario.

Los resultados no deseados en cirugía estética son escasos y, por lo general, están directamente relacionados a la experiencia y habilidad del cirujano.

Debemos aclarar que estamos hablando de un profesional de la cirugía plástica, un medico que estudió 6 años de medicina general y  posteriormente,  5 – 10 años más, para prepararse y convertirse en un especialista en cirugía plástica. Este matiz es de total relevancia, debido a que existen muchos “médicos” que se hacen pasar por cirujanos plásticos, pero que en realidad son unos farsantes y estafadores. Ellos, como personal pobremente capacitados, son en gran parte culpables de muchos de los resultados no deseados de la cirugía estética; un cirujano plástico verdaderamente capacitado nunca pondrá en juego la integridad de sus pacientes.

El porcentaje de procedimientos que llevan a resultados no deseados es muy bajo,  y  es directamente proporcional a la experiencia y habilidad del cirujano plástico. En consecuencia, recomendamos que la persona que desee realizarse un procedimiento quirúrgico, consulte con uno o varios cirujanos plásticos con verdadera y comprobable experiencia en el campo. Nadie podrá dar una garantía absoluta, pero si una mayor garantía de éxito.

Los precios son otro factor a tener en cuenta. No por pagar más o por ir al cirujano más caro se le dará más garantía. Un precio honrado habla de un cirujano honrado y esto será en beneficio para el paciente. Por otra parte, no recomendamos dejarse llevar por precios muy bajos, no vale la pena arriesgarse; con cirugías excesivamente económicas es imposible lograr buenos resultados.  Honradez, criterio, profesionalidad y su propia intuición lo llevarán por el buen camino.

¿Qué puede salir mal?

La preocupación principal de muchos pacientes, hoy en día, no es el procedimiento en si, si no mas bien, el cómo quedarán tras la cirugía. Como hemos comentado, las cirugías pueden comportar riesgos, como cualquier medicamento o fármaco que podamos tomar.

Existen riesgos implícitos del paciente, de un mal preoperatorio, de una mala operación o de un mal seguimiento postquirúrgico. Todo esto es muy importante.

Si se hace caso a los consejos a seguir para que todo vaya bien, raramente surgirán problemas; tanto el médico como el paciente  deben tomar todas las precauciones pertinentes.  Evitar y prevenir son puntos clave.

 

¿Se pueden corregir resultados no deseados? ¿Cómo?

Por supuesto que sí, desde los procedimientos mas sencillos hasta los mas complicados, la gran mayoría de los resultados no deseados se pueden corregir.

Una rinoplastía, una mamoplastía, la colocación de implantes o rellenos en cualquier parte del cuerpo, el lifting facial, o incluso una dermolipectomía completa, se pueden retocar.

El paciente debe saber que el proceso de reparar una mala cirugía depende de la proporción del daño causado. Cada caso es diferente, pero si ha obtenido un resultado negativo, no se desanime, consulte con su cirujano o incluso con otro profesional del sector para ver las mejores opciones disponibles y así, alcanzar el resultado que realmente desea.

 

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Para  la corrección de cirugías plásticas existen técnicas muy diversas, sin embargo, cada procedimiento debe ser considerado de forma individual. Algunos ejemplos de rectificación de resultados no deseados son:

 

  • Retoques de cicatriz:  Todo procedimiento quirúrgico deja una cicatriz, sin embargo hay muchas formas de hacer que estas sean lo menos visibles posible. Se puede realizar: escisión fusiforme con decolamiento mínimo, Z-plastía y W-plastía, dermabrasión, láser etc.

 

  • Retoques faciales: En el caso de cirugías faciales como liftings, rinoplastías, blefaroplastías etc. se debe llegar a  conseguir  equilibrio, elegancia y naturalidad  en el rostro.

 

  • Retoques corporales: Las cirugías corporales como mamoplastías, dermolipectomías o incluso, liposucciones, se pueden retocar y así llegar a los resultados deseados. Lo importante en estos casos es saber que cuanto más grande el procedimiento o la cicatriz del mismo, más laborioso será corregirlo, pero no imposible.

 

En conclusión, si  se ha realizado un procedimiento quirúrgico y no esta conforme con el mismo, desde Clinica Sanza le recomendamos que no se conforme. Consulte con su cirujano y el le aconsejará sobre las mejores opciones para corregirlo. Los cirujanos plásticos somos “reparadores” y sabemos rectificar malformaciones mucho mayores que un resultado negativo de una cirugía estética.

Su cirujano siempre podrá ayudarle, porque conoce bien el procedimiento realizado y lo ocurrido para no lograr los resultados deseados. En caso de dudas consulte a varios especialistas, no deje influenciarse por opiniones vertidas en foros o información poco fidedigna. Encontrará especialistas honrados que lo ayudarán, pero también puede toparse con otros que lo alarmen y lo pongan en contra de su cirujano para conseguir un paciente. Tenga precaución,  haga uso de su intuición y sentido común. Casi todo, por no decir todo, es susceptible de retocarse o repararse y nosotros estamos para ayudarle.

 

Artículo escrito por el Doctor Ignacio F. Sanza.

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